Producción inicial y acuerdos estratégicos de procesamiento
Durante los primeros once días de la puesta en marcha productiva, se procesaron un total aproximado de 15.000 toneladas de mineral. Esta fase inicial arrojó una colada cercana a los 200 kilogramos de doré, permitiendo la obtención de unas 500 onzas de oro y 6.000 onzas de plata. Desde la operadora explicaron que, con el fin de mitigar riesgos operativos propios del arranque, se utilizó material de baja ley (con un promedio estimado de 1,5 gramos de oro por tonelada). A pesar de esto, los niveles de recuperación superaron de manera óptima las previsiones técnicas.
Para viabilizar este hito, Challenger Gold mantiene un acuerdo estratégico clave con Austral Gold, operadora de la planta Casposo. Dicho convenio asegura una capacidad de tratamiento continuo de 150.000 toneladas anuales durante un periodo de tres años, garantizando el procesamiento total de hasta 450.000 toneladas de material extraído en la mina sanjuanina.
Atracción de inversión y sustentabilidad financiera
El director ejecutivo de la firma, Kris Knauer, definió este acontecimiento como un momento «transformador». La comercialización de este primer lote de doré constituye la primera fuente de financiamiento no dilutivo para la compañía desde su debut en el mercado bursátil. Este flujo agiliza el esquema de inversión corporativo, reduce el perfil de riesgo financiero del yacimiento y consolida la caja necesaria para costear las siguientes etapas de desarrollo, que contemplan robustas campañas de perforación y futuras obras de infraestructura civil.
El respaldo institucional y el horizonte productivo en San Juan
Por su parte, Eduardo Elsztain, presidente de Challenger Gold, extendió un reconocimiento explícito a las autoridades locales por la articulación público-privada. El directivo agradeció de forma directa el apoyo brindado por el gobernador Marcelo Orrego y el ministro de Minería, Juan Pablo Perea, cuya gestión consideró fundamental para materializar el hito productivo.
De cara al futuro inmediato, la empresa avanza de forma paralela en la optimización operativa del pit Magnata, un sector neurálgico del yacimiento donde se concretó recientemente la primera voladura de producción. Con este logro, San Juan no solo diversifica sus operaciones de metales preciosos junto con los horizontes previstos para el cobre, sino que reafirma su posición como el principal polo atractivo para capitales e inversiones mineras en toda la Argentina.





