El discurso del «derrame» económico de la minería volvió a chocar de frente con la realidad territorial. En una entrevista exclusiva con El Pregón Minero, el secretario general de la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA), Héctor Laplace, lanzó una advertencia que resuena con fuerza en los campamentos y despachos oficiales: «El derrame no está llegando a nadie; ni a los trabajadores, ni a las comunidades, ni a los proveedores».
Analizamos estos dichos que exponen la grieta entre las expectativas macroeconómicas de los gobernadores y el día a día de las familias mineras.
Mientras el Gobierno Nacional promociona el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como la panacea para atraer capitales orientados al cobre, el oro y el litio, Laplace enfrió los entusiasmos con datos de competitividad regional. El líder sindical señaló que la inversión en Argentina sigue rezagada: mientras Brasil proyecta desembolsos por US$ 80.000 millones, el mapa local apenas rasca los US$ 3.000 millones en proyectos concretos, ubicando al país en los escalones más bajos de atracción de capital externo.
La crisis silenciosa de la tercera categoría en San Juan
La mirada de Laplace pegó de lleno en una realidad que San Juan conoce de cerca: la crisis de las industrias de base no metalíferas. Mientras los flashes se los llevan los megaproyectos cordilleranos, el sector de las caleras y el cemento —el verdadero termómetro del empleo pyme local— opera apenas al 50% de su capacidad.
Esta recesión se traduce en canteras cerradas, reducción de tres a un solo turno de producción y una pérdida constante de puestos de trabajo en empresas contratistas. Para la dirigencia de AOMA, este Día del Trabajador Minero no dejó margen para festejos: «Los únicos que festejan son los que están en la gran minería metalífera o el litio; el resto no tiene absolutamente nada» ratificó el dirigente.
El debate por el empleo: IA, capacitación y el rol corporativo
La entrevista dejó además dos definiciones estratégicas sobre el futuro del mercado laboral en el sector:
- ¿Quién capacita?: Ante el inminente «cuello de botella» de personal técnico, Laplace desmarcó al sindicato de la responsabilidad educativa. Afirmó que la obligación primaria de formar a los trabajadores corresponde a las empresas mineras y al Estado a través de las escuelas técnicas y universidades.
- La amenaza de la automatización: La llegada de la Industria 4.0 y la Inteligencia Artificial ya es una realidad. Tomando como espejo a Chile y sus camiones autónomos, AOMA advierte que la tecnología colisionará con el empleo en Argentina, reduciendo aún más los puestos de trabajo disponibles si la mano de obra local no es integrada estratégicamente en el manejo de estas herramientas.





