La unificación del control de los servicios públicos bajo el nuevo Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE) sumó su primer escándalo de peso. Néstor Marcelo Lamboglia presentó su renuncia este lunes por la mañana de manera sorpresiva, oficializándola mediante el sistema oficial GEDO al resto del directorio.
Detrás de la salida formal, fuentes del sector confirman que la convivencia en el directorio con Marcelo Nachón (vocal del ente y exinterventor de Enargas) era insostenible, tal como había anticipado EconoJournal en abril, incluso antes de que el organismo estuviera constituido. De manera inmediata, las funciones de la presidencia quedaron a cargo del vicepresidente, el ingeniero Vicente Serra.
Los 5 detonantes de la renuncia:
- La guerra de los contratos: El 8 de abril, Lamboglia pidió congelar renovaciones hasta que el ENRGE funcionara a pleno. Nachón desconoció el pedido y renovó por seis meses 73 contratos de Enargas que vencían el 30 de junio. Además, pasó a planta permanente a Marcela Paula Valdez, asesora del exinterventor Carlos Casares.
- La grieta de los sueldos millonarios: Las disparidades salariales entre los entes fusionados abrieron una brecha insalvable. Mientras que en el ex ENRE los sueldos más altos llegan a 8,5 millones de pesos brutos, en el ex Enargas hay funcionarios que perciben hasta 32 millones de pesos brutos. Lamboglia buscaba un plan de adecuación para recomponer los ingresos del área eléctrica, pero la resistencia de Nachón bloqueó toda coordinación.
- Asesores vs. Personal de línea: Nachón exigía mantener un cuerpo de asesores externos privados. Lamboglia defendía que esas tareas debían ser cubiertas por el personal de carrera del propio organismo.
- Mudanza y mudos: Las nuevas oficinas se fijaron en la histórica sede del ENRE (Madero al 1000). Nachón se negó rotundamente a trasladarse alegando que «no estaban dadas las condiciones edilicias».
- El faltazo final por las tarifas: El último jueves, el directorio se reunió para aprobar las subas de tarifas de junio. Nachón pegó el faltazo. Esta última jugada colmó la paciencia de Lamboglia, quien padece diabetes y decidió priorizar su salud frente a un clima laboral tóxico.
El impacto directo en el sector minero
La renuncia no ocurre en un día cualquiera. Este lunes vence el plazo de inscripción de expositores para la audiencia pública clave del sector. En este debate se define la concesión de acceso y la ampliación de la línea de 500 kV destinada a abastecer a la minera Vicuña, un proyecto eléctrico estratégico que genera fuertes movimientos políticos para consolidar un frente opositor a la obra. El recambio de autoridades abre un signo de pregunta sobre la dinámica de una infraestructura que la industria sigue de cerca.





