La minería argentina vive un momento histórico de reactivación y proyección global. En un paso fundamental para el desarrollo metalífero de la región, el proyecto MARA presentó formalmente su Informe de Impacto Ambiental (IIA) para la etapa de explotación ante el Ministerio de Minería de Catamarca. Este hito marca el inicio de la evaluación final para poner en marcha uno de los yacimientos de cobre y oro más estratégicos del Cono Sur.
El proyecto MARA destaca por su modelo de integración: combina el potencial del yacimiento Agua Rica con la infraestructura ya existente de Bajo la Alumbrera. Operado por Glencore, este diseño sustentable aprovecha los activos industriales ya construidos en la provincia, logrando optimizar costos de inversión y, fundamentalmente, reducir de manera drástica la huella ambiental del futuro desarrollo minero.
Inversión millonaria y empleo local bajo el RIGI
El avance de MARA viene acompañado de proyecciones económicas de gran escala para Catamarca y el país:
- Inversión prevista: El proyecto contempla un desembolso de US$ 4.500 millones, habiendo solicitado formalmente su adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
- Impacto en el empleo: Durante la fase de construcción, se estima la creación de más de 2.000 puestos de trabajo, priorizando de forma directa la contratación de mano de obra y proveedores locales.
- Fecha clave: Glencore confirmó que la producción del complejo integrado está prevista para iniciar durante el segundo semestre de 2027, apalancada por la infraestructura de Bajo la Alumbrera.
«La presentación del IIA de MARA es un paso central en el compromiso de Glencore con la Argentina para el desarrollo de un proyecto de cobre de alta calidad, que nos ayudará a posicionarnos como un actor clave en el crecimiento de Catamarca y apoyará la ambición de que Argentina se convierta en uno de los principales productores mundiales de cobre».
Martín Pérez de Solay, CEO de Glencore Argentina.
El trabajo coordinado entre los equipos técnicos de la empresa y el Gobierno de Catamarca resulta clave para consolidar las garantías ambientales del proyecto, en un escenario donde la demanda mundial de cobre sigue en alza gracias a la transición energética global. Argentina vuelve a demostrar que tiene los recursos, el interés internacional y el marco legal para transformarse en un gigante minero.





