La faja Vicuña no para de dar buenas noticias y, esta vez, los ojos de la industria están puestos sobre Lunahuasi. La operadora NGEx Minerals confirmó los planes para activar su quinta campaña de exploración en este prometedor yacimiento de cobre, oro y plata ubicado en la cordillera de San Juan. La apuesta es fuerte: prevén meter hasta ocho equipos de perforación simultáneos. El objetivo no es solo ampliar las zonas ya conocidas (bautizadas como Mars, Saturn y Jupiter), sino salir a cazar nuevos objetivos exploratorios que todavía están vírgenes.
Pero el verdadero dato que hizo ruido en los mercados financieros y mineros esta semana no fue solo el despliegue de fierros, sino la eficiencia del mineral sanjuanino. Los primeros ensayos metalúrgicos preliminares arrojaron niveles de recuperación excelentes: hasta un 98% para el cobre y un notable 96% para el oro. Además, los concentrados finales mostraron leyes altísimas y, un dato clave para la viabilidad comercial, los elementos perjudiciales (como el arsénico) se mantuvieron por debajo de los límites que generan penalidades en las fundiciones internacionales.
Desde la perspectiva de Ya Era Hora Streammining, este avance viene acompañado de un hito de infraestructura que podría cambiar las reglas del juego en la exploración local: la proyección de una galería subterránea. Aunque esta obra clave —que ya cuenta con estudios de ingeniería y contratistas listos— depende de la luz verde regulatoria y ambiental de las autoridades provinciales, demuestra que el desarrollo del proyecto ya mira el largo plazo.
En el plano corporativo, la espalda financiera del Grupo Lundin respalda cada paso. Al cierre de septiembre de 2026, la compañía reportó un robusto capital de trabajo de 454,4 millones de dólares canadienses. Esta solidez financiera se complementa con una fuerte reorganización de activos: la reciente aprobación de la escisión de su subsidiaria Valiente Resources (que absorberá el proyecto Valle Ancho en Catamarca) le permite a NGEx focalizar toda su artillería y recursos de forma prioritaria en San Juan. Con Lunahuasi consolidado como su principal joya de exploración y un depósito que permanece abierto en varias direcciones, la provincia reafirma su liderazgo como el destino más atractivo para la inversión minera de alta gama. Ya era hora de que los resultados de laboratorio confirmen lo que la geología sanjuanina siempre prometió.





