Esta iniciativa busca captar capitales de escala histórica por un plazo de cinco años, apuntando estrictamente a sectores tecnológicos y cadenas de valor estratégicas que hoy no tienen un desarrollo comercial consolidado en Argentina. Para la minería y su cadena de suministro, el foco se enciende sobre la industrialización del litio, la producción de baterías y los proyectos de hidrógeno verde.
Las claves del proyecto para acelerar inversiones:
- Piso de entrada elevado: Las inversiones mínimas deberán ser de US$ 1.000 millones mediante Vehículos de Proyecto Único (VPU).
- Desembolso veloz: Exige ejecutar al menos el 20% del monto total (US$ 200 millones) durante los primeros dos años.
- Cero paracaidistas: Quedan totalmente excluidas las ampliaciones, modernizaciones o reconversiones de plantas ya existentes. El beneficio es solo para lo que empiece desde cero.
Beneficios impositivos frente al RIGI tradicional:
El incentivo fiscal es sensiblemente mayor al régimen anterior, lo que busca mover la aguja de los directorios internacionales:
- Impuesto a las Ganancias: Baja a una alícuota fija del 15% (el RIGI previo la reducía al 25%).
- Dividendos: La carga sobre utilidades desciende al 3,5% luego de cuatro años de adhesión (frente al 7% del esquema anterior).
- Divisas y aduana: Exención total de derechos de importación y exportación, sumado a un esquema de libre disponibilidad de divisas del 100% al tercer año.
- Blindaje jurídico: Se garantizan 30 años de estabilidad normativa en materia tributaria, cambiaria y aduanera, con opción de arbitraje internacional.
El filtro federal: Las provincias al tablero
El éxito real del Súper RIGI dependerá de la política territorial. El texto es tajante: las provincias y municipios deberán adherir de forma expresa. Cualquier normativa local que intente limitar o alterar estos incentivos nacionales será declarada nula de nulidad absoluta. El Ejecutivo exige «moderación fiscal» a los gobernadores para que las tasas locales no licuen el esfuerzo fiscal de la Nación.
Sectores estratégicos en la mira:
El menú de candidatos incluye la fabricación de celdas y baterías de litio, reactores nucleares SMR, plantas de GNL onshore, parques eólicos, vehículos eléctricos y fertilizantes de potasio o fósforo. La pelota ahora está en el Congreso, pero los inversores globales ya empezaron a sacar cuentas.




