El ecosistema de las grandes inversiones en Argentina podría sufrir un fuerte sacudón regulatorio. El Poder Ejecutivo Nacional analiza la creación de un «Súper RIGI», una versión potenciada del Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones vigente. La gran novedad radica en la exigencia del boleto de ingreso: se requeriría un desembolso mínimo de u$s 2.000 millones para acceder a este nuevo paquete de beneficios fiscales y cambiarios.
Una apuesta diez veces mayor
Mientras que el RIGI tradicional fija su piso en torno a los u$s 200 millones, esta nueva propuesta multiplica esa cifra por diez. Desde el Gobierno argumentan que el esquema busca blindar y traccionar proyectos de escala global en sectores ultra estratégicos de alto capital intensivo:
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- Minería de vanguardia: Cobre y Litio.
- Transición energética: Energía nuclear, electromovilidad y energías renovables.
- Economía del conocimiento: Inteligencia Artificial y Centros de Datos.
Incentivos más agresivos y plazos ajustados
El Ministerio de Economía lidera el desarrollo de este marco normativo, que incluiría una reducción extra de la alícuota del Impuesto a las Ganancias para volver el escenario local aún más competitivo frente a otros mercados mineros y tecnológicos de la región. Sin embargo, en los pasillos oficiales reconocen que el principal desafío es el tiempo: el borrador final debe ingresar cuanto antes al Congreso de la Nación y los márgenes legislativos son sumamente ajustados.