Vicuña y la UOCRA metieron un gancho clave y cerraron un acuerdo que marca un antes y un después para la minería en San Juan. Firmaron un esquema de adicionales, beneficios y compensaciones para los trabajadores que van a construir el megaproyecto a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar. La idea es simple: reglas claras, previsibilidad para contratistas y cuidar a la gente que tarbaja bajo el exigente clima de la Cordillera de los Andes.
El acuerdo, firmado por los pesos pesados Ron Hochstein (CEO de Vicuña) y Gerardo Martínez (Secretario General de UOCRA), no solo trae un plus por altura y compensaciones por los rosters (esquemas de trabajo). También activa a fondo la capacitación. De la mano de la Fundación UOCRA, se vienen cursos en San Juan para aprender a manejar maquinaria pesada y oficios especializados. El objetivo es que el desarrollo se quede en casa, formando talento local para que las comunidades cercanas se sumen directo a la producción de cobre y oro.
Para dimensionar el tamaño de la inversión y el impacto real en el empleo, Vicuña (el gigante integrado por BHP y Lundin Mining que lleva adelante hitos como Josemaría y Filo del Sol) ya mueve la aguja con más de 2.500 laburantes en el país. ¿El dato sobre San Juan? El 81% de su personal directo es sanjuanino. Además, la red ya tiene 150 proveedores de la provincia activados a pleno. Esto no es una promesa a futuro, es la cadena de valor minera funcionando en vivo y en directo.





