El «Reloj Minero» de San Juan ya no corre; vuela. El Distrito Vicuña, el ambicioso clúster metalífero operado en conjunto por los gigantes BHP y Lundin Mining, acaba de consolidar un hito clave que marca un antes y un después en los trabajos tempranos de la región. El proyecto incorporó una nueva tanda de 24 operarios, alcanzando la cifra de 300 operadores y operadoras en formación intensiva. Lo verdaderamente disruptivo de este dato es el arraigo: el 97% de este personal es sanjuanino, y casi la mitad (el 47%) proviene de las comunidades directamente vecinas al yacimiento, como Iglesia y Jáchal, sumando además un valioso 16,3% de cupo femenino en puestos de alta complejidad técnica.
Este despliegue de capital humano no es casualidad. Vicuña viene de marcar la agenda económica de Argentina tras convertirse en el primer proyecto de cobre en adherir al RIGI bajo la categoría de Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo (PEELP). Con un desembolso inicial que supera los u$s9.000 millones, el holding ya adjudicó obras civiles clave, como el Tramo A del Corredor Norte, apostando por una Unión Transitoria de Empresas (UTE) con fuerte participación sanjuanina. La aguja económica ya se mueve con fuerza: según su último Reporte de Sostenibilidad, la iniciativa ya distribuyó u$s318,2 millones de valor económico, traccionando con 580 proveedores (60% locales) y más de 2.500 trabajadores contratistas.
Nuestra reflexión
En Ya Era Hora Streammining siempre decimos que el desarrollo no se dibuja en un PowerPoint corporativo, se mide en el territorio. Que un proyecto que aún evalúa su decisión final de inversión para reactivar las fases de construcción masiva ya tenga a 300 personas rindiendo exámenes de seguridad, simuladores y manejo de flota pesada, es la prueba de que la minería del siglo XXI se gestiona con luces largas. No se puede improvisar un polo de cobre que sumó 9 millones de toneladas adicionales a sus recursos, alcanzando un estimado total de 47 millones de toneladas de cobre contenido. El desafío ahora pasa al sector privado local: el RIGI ya está, los recursos técnicos están subiendo a la cordillera, la campaña agresiva en Filo del Sol se reactivó este mes… La pregunta que dejamos picando en el stream es: ¿está la infraestructura vial, eléctrica y de conectividad a la altura de semejante proyecto?





