El avance de la minería en San Juan no se detiene ante el clima extremo de la alta cordillera. Actualmente, un equipo de especialistas ejecuta un complejo operativo vial y de seguridad para recuperar el camino de acceso al yacimiento de cobre Los Azules, ubicado en el departamento Calingasta. Tras un invierno histórico que dejó acumulados de nieve de hasta 6 metros de altura, las cuadrillas ya lograron despejar 22 de los 90 kilómetros totales de la traza, abriendo paso a una de las mayores apuestas de inversión minera de la Argentina.
Las labores en el terreno comenzaron hace un mes desde el punto cero en La Alumbrera, coordinadas por Fabio Oriolani, gerente de Proyectos Civiles de Los Azules. La prioridad absoluta del operativo es la seguridad de las 24 personas desplegadas en la montaña. Con el apoyo de maquinaria pesada, el ritmo de avance es pausado pero firme, logrando despejar entre un kilómetro y medio cada dos o tres días, mientras se monitorean de forma constante las más de 20 avalanchas registradas en la zona durante las últimas semanas.
Para garantizar el éxito de la logística terrestre, se sumó un reconocimiento aéreo periódico que permite rearmar los cronogramas según las condiciones del terreno. La meta inmediata es avanzar los 8 kilómetros restantes para habilitar de forma segura el campamento intermedio Candadito —evacuado preventivamente en julio—. El objetivo final es conectar con el campamento central hacia fines de enero o principios de febrero de 2027, asegurando el inicio de la temporada de exploración y estudios en el sitio.
El actual trazado de emergencia funciona como una huella transitoria. De forma paralela, el proyecto avanza firmemente en el proceso de licitación para la construcción de la ruta definitiva hacia Los Azules, la cual estará dividida en tres secciones estratégicas desde la Ruta 12 hasta la base del yacimiento. Asimismo, un equipo hidrológico liderado por Ramiro Cascón (jefe de Soluciones Hídricas) evalúa la dinámica de los deshielos, asegurando que el desarrollo de la infraestructura respete el entorno natural y mitigue los impactos del agua en los sectores más vulnerables de Calingasta.
(Con información e imágenes de Diario de Cuyo, Tiempo de San Juan, MInería y Desarrollo)









