Una semana después de lo que dejó la tracción de la Expo San Juan Minera, el proyecto Los Azules (operado por McEwen Mining) metió un bombazo financiero que lo deja un paso más cerca de encender las máquinas. La compañía cerró un acuerdo exclusivo con Societe Generale, una de las bancas de inversión y gestión de deuda más grandes del planeta, presente en más de 60 países.
¿De qué se trata este acuerdo clave?
Poner en marcha un gigante minero de esta escala requiere de una ingeniería financiera milimétrica:
- El plan de fondeo: El proyecto necesita casi 4.000 millones de dólares.
- La estrategia: El 40% de esa torta se financiará mediante la toma de deuda limpia, mientras que el 60% restante llegará por inyección de acciones de socios actuales y nuevos.
- El rol de Societe Generale: Actuará como el asesor financiero exclusivo. ¿Su tarea? Diseñar la estrategia de financiamiento desde pozo, organizar el paquete de deuda y encarar las rigurosas auditorías (técnicas, ambientales, contables y sociales) que exigen los mercados internacionales.
Haciendo match con los mejores estándares globales
El desembarco de este titán bancario no es casualidad. Complementa el laburo que Los Azules viene haciendo con la Corporación Financiera Internacional (IFC) —brazo del Banco Mundial—, con quienes se aliaron para blindar el proyecto bajo los mejores estándares ESG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza) del mundo.
Como bien destacó su CEO, Michael Meding: «La experiencia de la firma y sus relaciones con agencias de crédito y bancos comerciales los convierten en el socio ideal para estructurar un paquete de deuda sólido y competitivo».
El «Efecto RIGI» y la ventana del 2027
El proyecto, que ya cuenta con el visto bueno del RIGI, viene surfeando una ola tremenda de buenas vibras inversoras. Rio Tinto, otro de los gigantes globales que juega en el proyecto a través de su pata tecnológica Nuton, ya avisó mediante Reuters que está analizando seriamente comprar más acciones y ampliar su participación en Calingasta. Comparte el paquete accionario actual con la automotriz Stellantis.
¿Cuál es el norte? Con estas cartas sobre la mesa, McEwen ratifica su ambicioso timeline:
- 2027: Inicio definitivo de la construcción de la mina de cobre.
- 2029: Comienzo de la producción.
- 2030: San Juan haciendo historia grande, transformándose en la primera provincia argentina en producir cátodos de cobre listos para la industria global.




