La provincia de San Juan dio un paso decisivo hacia la era del cobre y el oro a nivel global. El Gobierno provincial y los directivos del proyecto Vicuña cerraron el acuerdo general marco de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA). Este documento no solo asegura un aporte no reembolsable inédito de USD 250 millones en el corto plazo, sino que redefine los ingresos fiscales y el desarrollo de infraestructura pública para las próximas seis décadas.
La gran novedad radica en un cambio estratégico en la matriz de recaudación: el pago de regalías mineras dejará de calcularse según el valor tradicional de «boca de mina» fijado por la ley nacional, y pasará a ser del 3% sobre la facturación total. Este sistema, diseñado especialmente por San Juan, permite captar de forma directa las fluctuaciones alcistas de los mercados internacionales. Se estima que este mecanismo generará hasta un 1,5% más de fondos frescos para las arcas públicas en un contexto de altísima demanda global de minerales para la transición energética.
Las 10 claves del acuerdo
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1. Desembolso histórico anticipado: La minera Vicuña realizará un aporte no reembolsable de USD 250 millones para obras provinciales antes de comenzar la producción.
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2. Destino federal e inclusivo: A diferencia de fideicomisos anteriores, estos fondos no se limitarán a los departamentos del proyecto; las obras beneficiarán a toda la provincia de San Juan.
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3. Infraestructura civil e inmediata: El dinero se volcará a proyectos de salud, deporte e infraestructura hídrica general, sin estar atado a habilitar la producción de la mina.
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4. Empleo en el corto plazo: Las obras civiles comenzarán pronto, lo que generará una fuerte inyección de mano de obra local mucho antes del inicio operativo del yacimiento.
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5. Cambio estratégico en regalías: El canon del 3% se calculará sobre la facturación total de la empresa y no sobre el valor en «boca de mina» (como fija la ley nacional).
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6. Mayor recaudación fiscal: Gracias al cálculo sobre facturación, la provincia estima obtener hasta un 1,5% más de fondos, capturando directamente el alza del precio internacional del cobre.
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7. Fideicomiso voluntario: Vicuña aportará de forma voluntaria un 1,5% de su facturación para un fondo de obras. La contribución iniciará a los 6 años de arrancar la producción (estimado para 2036).
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8. Previsibilidad por 60 años: El yacimiento tiene una vida útil prevista de seis décadas. El acuerdo garantiza estabilidad: la provincia no impondrá nuevas cargas de naturaleza similar.
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9. Transparencia en la gestión: Tras polémicas en gestiones pasadas por fondos paralizados, la empresa y el Gobierno local pactaron gestionar y financiar las obras bajo estrictos criterios de transparencia.
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10. Luz verde para la mega inversión: Este acuerdo cierra las condiciones generales con San Juan. Junto al RIGI y la futura línea eléctrica, destraba el paso final: la decisión de los inversores para volcar más de USD 18.000 millones en la construcción de la mina.
Fideicomiso voluntario y obras para toda la provincia
El segundo pilar del acuerdo es la creación de un fideicomiso para infraestructura general, donde la operadora de Vicuña aportará voluntariamente el 1,5% de su facturación a partir del sexto año de producción (estimado para 2036).
A diferencia de experiencias previas en yacimientos como Veladero, Gualcamayo o Casposo —donde los fondos se limitaban a los departamentos de influencia directa—, el gobernador Marcelo Orrego confirmó que los USD 250 millones adelantados por la empresa se destinarán a obras de conectividad, salud e infraestructura hídrica distribuidas en todo el territorio provincial. Esto multiplicará el empleo local mucho antes de que la mina empiece a producir en 2030.
El camino hacia la decisión final de inversión
Este acuerdo histórico otorga la «previsibilidad jurídica» indispensable para los mercados globales. Con las condiciones fiscales provinciales ya cerradas y garantizadas a largo plazo, el proyecto Vicuña —cuya construcción demandará más de USD 18.000 millones— queda a un paso de la decisión final de inversión. El cumplimiento de este hito, sumado a la adhesión al RIGI y la futura línea eléctrica de 500 kV, acelera la puesta en marcha de un gigante minero que abastecerá al mundo durante más de 60 años.





