El mapa global de la transición energética obliga a recalcular las rutas de los minerales críticos. En este escenario, la Cámara Chileno-Norteamericana de Comercio (AmCham Chile) ha presentado una propuesta de integración regional que busca transformar de raíz la logística para los proyectos de cobre y oro situados en la frontera de la Cordillera argentina. La iniciativa plantea aprovechar la experiencia de infraestructura chilena en puertos del Pacífico y desalinización de agua, combinándola con líneas de financiamiento respaldadas por capitales de Estados Unidos.
La gerente general de AmCham Chile, Fernanda Soza, destacó que este modelo de cooperación resulta fundamental para la viabilidad de megaproyectos como el proyecto cuprífero Vicuña en San Juan (operado en conjunto por BHP y Lundin), el cual requerirá inevitablemente el abastecimiento de agua desde el océano Pacífico para sus operaciones. Esta sinergia no solo resolvería las exigencias hídricas, sino que abarataría sustancialmente los costos de flete mediante corredores bioceánicos eficientes que conecten de forma directa con los mercados de alta demanda en Asia-Pacífico.





