El Gobierno nacional activó una estrategia clave para defender el compre nacional en plena ola de inversiones estructurales. El Ministro de Economía, Luis Caputo, anunció formalmente el lanzamiento de las «Rondas de Negocios RIGI», un ciclo de encuentros directos diseñados para conectar la demanda de los megaproyectos amparados por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones con el entramado de pequeñas y medianas empresas de bienes y servicios del país. La primera cita tendrá lugar el 29 de octubre en la ciudad de Rosario.
El anuncio llegó tras una cumbre de alto nivel entre el equipo económico —encabezado por Daniel González (Coordinador de Energía y Minería) y Luis Lucero (Minería)— y los máximos directivos de las principales operadoras del sector en Argentina. En la mesa estuvieron presentes firmas que lideran el futuro minero de la región: Glencore (con el megaproyecto de cobre El Pachón y MARA), Rio Tinto Lithium (proyecto Rincón en Salta) y representantes del masivo proyecto metalífero Vicuña, fuertemente vinculado a la Cámara Minera de San Juan.
El propósito central de las rondas es transparentar los cronogramas de compra de las grandes corporaciones para que las pymes locales ganen terreno y se evite el avance desmedido de proveedores externos. El impacto ya se siente en la economía real: según datos oficiales del Palacio de Hacienda, el 86% de lo invertido bajo el régimen está destinado a empresas nacionales, movilizando hasta el momento a más de 1.200 proveedores argentinos.
El volumen económico que respalda esta iniciativa es histórico. El RIGI ya acumula propuestas ingresadas por u$s150.000 millones, distribuidas en 43 proyectos bajo análisis. De ese total, el Comité Evaluador ya dio luz verde definitiva a 23 proyectos que representan u$s49.766 millones. Para el bienio 2026-2027, se proyecta una ejecución directa en obras y contratos por u$s7.737 millones, lo que significa un flujo de caja inmediato para el sector logístico, metalmecánico e industrial.
Esta ventana de oportunidad aparece en un momento desafiante para la actividad manufacturera local, que acarrea altos niveles de capacidad ociosa. El principal reto para que las pymes se queden con los contratos de oro, litio y cobre de escala mundial radica en acelerar los procesos de certificación en calidad, seguridad y sustentabilidad. La cita del 29 de octubre en Rosario busca, precisamente, destrabar esos cuellos de botella técnicos para transformar el potencial de la minería en un verdadero motor de desarrollo industrial para el país.





