El mapa de la minería en San Juan y la Región de Atacama sumó un respaldo político y jurídico histórico. Las autoridades de Argentina y Chile aprobaron los Protocolos Adicionales Específicos (PAE) para tres desarrollos clave ubicados en plena cordillera de los Andes: Vicuña, NexoAndino y Filo Sur. La medida busca dar máxima previsibilidad legal y operativa a yacimientos que se extienden a ambos lados de la frontera.
Los tres proyectos alcanzados por el acuerdo
La normativa binacional, enmarcada en el Tratado de Integración y Complementación Minera de 1997, abarca áreas con un potencial geológico de clase mundial:
- Vicuña: Integra el yacimiento Josemaría (Argentina), Tamberías (Chile) y Filo del Sol (ambos países). El protocolo permitirá operar el bloque como una sola unidad económica, agilizando el paso de operarios, insumos y maquinarias.
- NexoAndino: Articula los yacimientos de Lunahuasi (San Juan) y Los Helados (Chile).
- Filo Sur: Unifica las tareas de exploración fronteriza en el denominado Distrito Vicuña.
El cobre como motor de inversión y el factor RIGI
La reactivación del tratado coincide con un escenario de fuerte atracción de capitales. En Argentina, el Gobierno nacional ya registra cerca de USD 22.000 millones en inversiones aprobadas para siete proyectos bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con San Juan como principal protagonista. Por su parte, Chile tramita permisos ambientales para proyectos mineros por más de USD 24.300 millones.
El secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, enfatizó el impacto a largo plazo de la actividad cuprífera: «Argentina formará parte de la región que generará más de la mitad del cobre del mundo. De acá a 10 años, el país debe maximizar esta oportunidad para dar vuelta la página».
Desafíos para los proveedores sanjuaninos
A pesar del optimismo por el desarrollo logístico, de infraestructura y empleo, el acuerdo genera alertas en el sector corporativo local. Desde la Cámara de Proveedores Interdepartamentales Mineros de San Juan (CAPRIMSA) advirtieron que existen asimetrías impositivas y de costos de entre el 40% y 50% en ciertos servicios respecto a Chile, lo que podría dejar en desventaja a las empresas sanjuaninas si no se aplican medidas de corrección tributaria.
Con información de Nueva Minería y Tiempo de San Juan





