La carrera político-electoral hacia las elecciones presidenciales de 2027 comenzó a moldear la agenda pública, y la minería se consolidó formalmente como uno de los principales campos de batalla discursiva. En una reciente entrevista radial, el jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli, lanzó una fuerte advertencia dirigida de forma directa a los mandatarios provinciales aliados y dialoguistas, cuestionando el impacto que tendría un eventual regreso de la oposición de la mano del gobernador bonaerense, Axel Kicillof.
“Los que tendrían que estar preocupados son los gobernadores”, disparó Santilli de manera tajante. El funcionario fundamentó su postura argumentando que desde el espacio kirchnerista ya se habría anticipado la intención de revisar de forma exhaustiva los marcos regulatorios y los beneficios fiscales vigentes. Según la óptica de la Jefatura de Gabinete, esta posibilidad generaría un escenario de profunda incertidumbre jurídica, comprometiendo de manera directa los proyectos de cobre en San Juan, las iniciativas de litio en Salta, la producción hidrocarburífera de Vaca Muerta en Neuquén y Río Negro, y las políticas agropecuarias e industriales de Córdoba y Santa Fe.
Radiografía del capital en juego: Los miles de millones que mira San Juan
La advertencia oficial impacta con especial fuerza en la provincia de San Juan, un distrito que reconfiguró su matriz económica proyectada en base al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la herramienta de atracción de capitales impulsada por la administración de Javier Milei. Actualmente, el distrito cuenta con cuatro megaproyectos mineros aprobados bajo esta normativa, los cuales consolidan planes globales de inversión por US$ 13.510 millones.
Para dimensionar el debate político, destacan iniciativas clave en San Juan como el proyecto Vicuña (BHP y Lundin Mining) y Los Azules (McEwen Copper) para cobre, además de expansiones en Gualcamayo y Veladero para metales preciosos, respaldadas por compromisos plurianuales bajo el RIGI.
- Proyecto Vicuña y Los Azules: Representan el núcleo de las inversiones cupríferas con miles de millones comprometidos en etapas de desarrollo y construcción.
- Gualcamayo y Veladero: Incorporan reservas y extienden la vida útil de complejos auríferos mediante innovación técnica y ampliación de lixiviación.
Desde Ya Era Hora, siempre recordamos que estos montos son planes a largo plazo y que el RIGI ofrece estabilidad normativa por 30 años, por lo que el desarrollo regional requiere previsibilidad institucional por encima de la coyuntura electoral.





