Caleras San Juan inauguró formalmente «Matilda», su cuarto horno de última tecnología MAERZ de 44 metros de altura en la planta de Cienaguita, cerrando un ciclo de inversiones (2016-2026) que eleva su capacidad por encima de las 600.000 toneladas anuales. El proceso incluyó la puesta en marcha de «Nilda» (2018), «Aylen» (2021) y «Luana» (2024), utilizando equipos suizos de alta eficiencia térmica y baja huella de carbono. Además, el grupo belga Carmeuse se incorporó como socio mayoritario adquiriendo el 80% de las acciones de la compañía.
El valor de lo local y el eslabón clave del cobre y el oro
El gerente general Raúl Cabanay destacó que el 65% de la inversión se destinó a proveedores y mano de obra regional. La cal es un insumo crítico para la flotación y recuperación de cobre y oro. Para acompañar la demanda regional, la empresa avanza en sostenibilidad con la plantación de 1.300 árboles nativos y proyecta un parque solar de 7 MW.
Nuestra reflexión: el reclamo por la infraestructura urgente
Cabanay advirtió que la expansión productiva requiere respuestas estatales en infraestructura, señalando la necesidad de optimizar la Ruta Nacional 153 y el camino de La Chapetona para reducir costos logísticos. Asimismo, alertó que la capacidad de los gasoductos está al límite, comprometiendo la instalación de futuros hornos. El desafío actual recae en que el Estado garantice conectividad y energía para sostener este desarrollo.





