La expectativa por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) pasó de los papeles a la acción real. El próximo 29 de octubre, Rosario se convertirá en el epicentro de la mayor aceleración de redes comerciales del país, reuniendo a corporaciones de infraestructura, energía y grandes operadoras de la minería con un verdadero aluvión de prestadores nacionales. Según los datos oficiales del encuentro, un total de 2.545 firmas se inscribieron para participar de la jornada, buscando vincularse de forma directa con los responsables de compras de los proyectos de inversión más importantes de la Argentina.
El protagonismo central se lo lleva la minería de cobre y oro, buscando integrar a proveedores locales. No obstante, la masiva convocatoria genera un gran desafío organizativo.
El nudo logístico: el límite físico de las reuniones
La alta participación choca con la disponibilidad horaria: con 28 compañías tractoras y jornadas de ocho horas, se alcanzarían a concretar apenas 672 entrevistas de 20 minutos, cubriendo solo el 26,4% de los inscriptos. Esto hace crucial una agenda previa para evitar gastos innecesarios a las pymes viajeras.
Compra nacional vs. Contratación local: una grieta técnica
El RIGI fija un piso del 20% para proveedores nacionales. Sin embargo, una empresa de Santa Fe puede proveer a un yacimiento en el norte sin contratar a proveedores locales de dicha provincia, generando debate sobre el verdadero derrame regional.
Nuestra reflexión
Desde Ya Era Hora señalamos que el éxito no dependerá de la convocatoria inicial, sino de cuántas reuniones se traduzcan en contratos reales que fortalezcan la industria nacional sin descuidar a las pymes locales.





