Lo que hace apenas dos semanas se discutía en el Mendoza Energy Summit como una proyección a futuro, hoy ya tiene fecha, firmas y millones sobre la mesa. BHP, la minera más grande del planeta, acaba de patear el tablero en Mendoza demostrando que su interés por el cobre argentino no era una movida aislada en San Juan con el proyecto Vicuña. Ahora, el gigante puso la mira en el Malargüe Distrito Minero Occidental y activó una estrategia de doble pinza que sacude al sector.
Por un lado, la empresa estatal Impulsa Mendoza adjudicó a Cerro Quebrado (sociedad del grupo BHP) el concurso público para explorar El Seguro, un área clave que abarca las propiedades Fausto, Gitana y El Yeso. Por el otro, la junior canadiense Kobrea Exploration anunció que el comité de gestión que comparte con BHP aprobó u$s 4 millones para la temporada estival 2026/2027. ¿El objetivo? Perforación diamantina al hueso en el prospecto El Destino para buscar cobre, oro y molibdeno.
Estamos hablando de dos formatos de negocio impecables: en uno BHP negocia directo con el Estado provincial; en el otro, financia a una operadora junior que ya tiene el territorio controlado. En ambos casos, el objetivo es el mismo: poner los fierros a perforar y buscar el mineral que el mundo necesita para la transición energética.
Nuestra reflexión: reglas claras y cadena de valor en espera
Desde nuestra óptica celebramos que las cosas finalmente pasen. Mendoza arrastra años de siesta minera por trabas ideológicas y políticas, y ver que la mayor minera del mundo entra por dos puertas distintas a Malargüe es una señal contundente de que la provincia empieza a ofrecer la seguridad jurídica que los mercados de capitales exigen.
Sin embargo, tenemos que poner la lupa en el «mientras tanto». Los dos contratos vigentes son para explorar, es decir, para buscar. No hay yacimientos asegurados todavía. Pero la reactivación económica del ecosistema de proveedores indica que debería comenzar, al menos, en el corto plazo.
(Con información de Shell24)





