En el sector minero existe una máxima ineludible: los grandes proyectos de cobre y oro no se sostienen solo con intenciones o leyes en la roca; necesitan una cadena de proveedores industriales de escala global. Dando una muestra contundente de previsibilidad y desarrollo local, Caleras San Juan oficializó la fecha de inauguración de su cuarta unidad de última tecnología de origen suizo, el horno Maerz HM#4–Matilda, ubicado en la localidad de Cienaguita, departamento Sarmiento. La cita formal está programada para el próximo 16 de octubre a las 11:30 hs.
Esta nueva infraestructura representa el cierre de un ciclo de reconversión tecnológica que la compañía inició en 2016 para sustituir los antiguos métodos por sistemas de alta eficiencia térmica y reactividad. El despliegue cronológico de los hornos Maerz evidencia una visión de largo plazo: el primero arrancó en 2018, el segundo en abril de 2021, el tercero en octubre de 2024 y «Matilda», cuyo encendido operativo ocurrió en junio pasado, tendrá ahora su bautismo oficial.
El salto no es solo técnico, sino también corporativo y financiero. Esta inauguración se da bajo un nuevo tablero accionario tras la adquisición en septiembre del 80% de la compañía por parte del Grupo Carmeuse, el gigante belga líder mundial en producción de cal. El restante 20% continúa en manos de la familia Cabanay, garantizando la continuidad de la gerencia general bajo el liderazgo de Raúl Cabanay, un movimiento estratégico que busca fusionar el músculo de la inversión transnacional con el valioso know-how de la conducción local para abastecer los mercados de Argentina y Chile.
La competitividad de la planta también se apoya en una rigurosa matriz de sustentabilidad energética y ambiental. Caleras San Juan cuenta con certificaciones internacionales ISO 9001, 14001 y 45001 logradas en 2022. Además, el establecimiento funciona acoplado a un parque solar de 3.328 paneles con una potencia de 2,3 MW inaugurado en diciembre de 2025, el cual proyecta una expansión gracias a un reciente financiamiento de US$ 3 millones obtenido en marzo de 2026. Este ecosistema verde convive con proyectos de riego por goteo, forestación nativa y cuatro hectáreas de olivos destinados a fines educativos en el departamento Sarmiento.
Con la mirada fija en la inminente demanda que exigirán los yacimientos cupríferos y metalíferos de la región, la empresa ya dejó el terreno preparado para el futuro: la construcción de un quinto horno está proyectada para iniciar en cuanto la demanda sectorial alcance el 80% de la capacidad instalada de la planta.
Nuestra reflexión
Acá es donde nos gusta raspar la superficie del PowerPoint corporativo para ver la realidad. Que el líder mundial del negocio de la cal (Carmeuse) ponga un pie en San Juan y compre el 80% de una empresa familiar no es casualidad; es la confirmación explícita de que el mapa del cobre mundial se va a redibujar en nuestra cordillera. Los belgas no compran plantas por intuición, compran porque saben los millones de toneladas de cal que van a demandar los procesos industriales de los megaproyectos que están en gateras. La gran noticia acá es que se mantuvo a Raúl Cabanay en la gestión. El verdadero desafío de esta «nueva era corporativa» será vigilar que el ADN sanjuanino no se licúe en las decisiones de Bruselas, y que los proveedores locales más chicos sigan teniendo lugar en la mesa. La minería sustentable se demuestra cuidando el compre local y la energía limpia en el territorio.





