El potencial de la minería en San Juan proyecta un impacto directo sobre la estructura demográfica de la provincia. El ministro de Salud, Amílcar Dobladez, detalló que se anticipa el arribo de entre 80.000 y 100.000 personas en el pico máximo de la actividad minera. Este flujo migratorio representaría un incremento aproximado del 10% de la población actual en un período estimado de dos a tres años, lo que generará una mayor demanda en el sistema sanitario, además de presiones en servicios de educación, energía y transporte.
Ante este escenario ligado al desarrollo de los grandes proyectos de cobre y oro, la cartera sanitaria comenzó a diseñar la planificación antes del inicio de la gestión actual por requerimiento del Ejecutivo provincial. El plan de contingencia se estructura a partir de un sistema distribuido geográficamente en los departamentos vinculados de forma directa a la actividad extractiva.
El primer nivel de respuesta médica se concentrará en las zonas cordilleranas:
- Hospital de Rodeo (Iglesia): Su diseño modular permite transformar pasillos y consultorios en un hospital de campaña, ampliando su capacidad operativa de 18 a 42 camas ante emergencias de gran escala o incidentes en rutas mineras.
- Hospital de Calingasta: Registra actualmente un avance de obra de entre el 85% y el 90%, y se acoplará como soporte de atención primaria en la región.
El segundo nivel de complejidad estará centralizado en el Hospital de Jáchal, establecimiento que sumó servicios de terapia intensiva, diálisis, tomografía y guardias activas en las especialidades de cirugía, ginecología y pediatría. El circuito de derivación finaliza en el Gran San Juan, teniendo a los hospitales de alta complejidad Guillermo Rawson y Marcial Quiroga como los centros receptores de máxima gravedad.
Información complementaria y perspectiva del sector:
Desde Ya Era Hora, se constata que las autoridades sanitarias apuntan a resolver el principal limitante del sistema: el recurso humano. El plan oficial contempla el incremento de los cargos de residencia, el financiamiento de la formación de especialistas y la firma de convenios para cubrir áreas críticas con faltantes actuales, tales como neurología infantil, genética, nutrición y psiquiatría infantil. Asimismo, la previsión oficial contempla que el incremento del empleo registrado dentro de la actividad minera derive una parte de la demanda hacia las obras sociales, previéndose también la necesidad de futuras inversiones del sector privado para expandir la oferta médica en el interior de la provincia.
(Con información de Diario Huarpe / El Café de la Política)





