El mapa energético y productivo de la región sigue consolidando su desarrollo a paso firme. El Gobierno de Mendoza oficializó la adjudicación de las áreas hidrocarburíferas convencionales Atamisqui y El Manzano, un movimiento estratégico impulsado por el Ministerio de Energía y Ambiente que no solo reactiva zonas clave, sino que enciende motores fundamentales para toda la cadena de valor industrial, incluyendo el sector de la minería.
Con contratos de concesión proyectados a 25 años, el proceso licitatorio demostró que la previsibilidad económica es el mejor imán para atraer una inversión genuina. La puesta en marcha de estas áreas demandará una inyección conjunta de USD 45.982.000 durante los primeros diez años. Esta masa de capital se traducirá directamente en la perforación de siete pozos nuevos y 58 intervenciones en estructuras ya existentes, bajo estrictas garantías y exigencias de preservación ambiental.
El desglose de los proyectos y las inversiones:
- Área Atamisqui (Cuenca Cuyana): Adjudicada a la firma Petróleos Sudamericanos SA, con un plan racional de explotación enfocado en la eficiencia operativa que compromete USD 15.007.000.
- Área El Manzano (Cuenca Neuquina): Otorgada a Venoil SA, empresa que desplegará un plan intensivo de trabajos por un monto de USD 30.975.000.
Para una industria de gran escala como la minería, contar con una matriz energética provincial fuerte y diversificada es un requisito obligatorio. Proyectos metalíferos de cobre y oro que lideran la agenda regional dependen íntimamente de este tipo de reactivaciones. Al haber más energía disponible y redes de servicios consolidadas, se reducen los costos logísticos y se incrementa la competitividad de todo el sector extractivo.
La ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, destacó el impacto directo en la economía real: «Lo relevante no es solo el monto comprometido, sino en qué se traduce: pozos nuevos, recuperación secundaria y reactivación de pozos inactivos. Eso es actividad concreta en el territorio, trabajo para las pymes proveedoras de servicios y regalías para la Provincia».
Por su parte, desde la Dirección de Hidrocarburos remarcaron el cambio de tendencia institucional. El mercado está respondiendo a la transparencia y la competencia real, pasando de un único oferente en 2019 a siete áreas adjudicadas en menos de dos años. Mendoza envía una señal clara e inequívoca al mercado global: hay potencial geológico, hay infraestructura en marcha y, sobre todo, hay un rumbo político que garantiza el desarrollo productivo a largo plazo.
(Con información de Salta Mining)





