El Cono Sur da un paso histórico para consolidarse como el corazón minero del planeta. En un encuentro clave celebrado en Santiago de Chile, las máximas autoridades mineras de Argentina, Chile, Perú y Bolivia firmaron una declaración conjunta sin precedentes. El objetivo central es claro: garantizar el suministro global de minerales estratégicos para la transición energética, la electromovilidad y la inteligencia artificial, promoviendo la inversión responsable y el desarrollo sostenible.
La oportunidad para la minería de cobre en la región es indiscutible. Según destacó el secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, el país formará parte de un bloque que generará más de la mitad del cobre de todo el planeta. Respaldada por una geología excepcional, la región enfrenta una oportunidad histórica e intergeneracional con proyectos mineros proyectados para durar entre 50 y 70 años.
San Juan en el epicentro de la inversión
Este dinamismo global ya se traduce en hechos concretos para la provincia de San Juan. Recientemente, McEwen Copper alcanzó un nuevo financiamiento por 240 millones de dólares para avanzar en el emblemático proyecto Los Azules. En sintonía, la gigante Rio Tinto concretó una inversión estratégica de 15 millones de dólares en Mogotes Metals para sumarse formalmente al proyecto Filo Sur, en el distrito Vicuña, consolidando el interés de las grandes corporaciones por asegurar posiciones en territorio sanjuanino.
El salto de la minería argentina está firmemente impulsado por incentivos normativos. El sector ya ha presentado propuestas de inversión por un total de 39.000 millones de dólares bajo el nuevo Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), transformando el potencial geológico en proyectos reales de cobre y litio. A esto se suma el potencial del uranio, con un mapa nacional que releva 33.650 toneladas distribuidas en siete proyectos clave.
La visión de los gigantes de la región
El biministro de Economía y Minería de Chile, Daniel Mas, advirtió que la demanda de minerales críticos aumentará entre un 400% y un 600% en la próxima década, por lo que instó a posicionar a la región como el proveedor más confiable del mercado. Por su parte, el ministro de Energía y Minas de Perú, Guillermo Shinno, y el viceministro de Política Minera de Bolivia, Walter Landívar, coincidieron en que el oro blanco (litio) y el resto de los recursos deben impulsar el valor agregado, la competitividad y el cierre de brechas sociales en las comunidades.
El acuerdo multilateral toma como referencia directa la Comisión Administradora del Tratado de Integración y Complementación Minera entre Chile y Argentina. Para sostener esta visión a largo plazo, los cuatro gobiernos se comprometieron a articular activamente el apoyo financiero de organismos multilaterales y promover consorcios públicos y privados que potencien la innovación tecnológica y el capital humano en toda la región.





