En el tablero de la alta inversión corporativa, los negocios de infraestructura energética imitan la agresividad de los mercados internacionales más competitivos. En las últimas horas, Jorge Mas, co-propietario del Inter Miami (franquicia global de la MLS donde militan Lionel Messi y Rodrigo De Paul), sacudió el escenario local al adjudicarse una multimillonaria licitación clave para la conectividad y el desarrollo de Argentina.
El consorcio integrado por la estadounidense Pumpco (subsidiaria de MasTec, presidida por Mas), la firma italiana Bonatti y la constructora local Contreras Hermanos se impuso en una puja de alta tensión coordinada por el bloque YPF-ENI-XRG. El mecanismo de la compulsa sumó mística de mercado: ofertas a sobre cerrado, sin conocer los montos de los competidores ni la continuidad de los postores en la disputa.
La oferta final alcanzó los 1.200 millones de dólares para financiar una megaobra civil que potenciará de forma directa el sector productivo integral, traccionando proyectos pesados de minería, extracción de metales industriales e hidrocarburos. El contrato definitivo se rubricará formalmente en los próximos 20 a 30 días.

Infraestructura de alta escala para el desarrollo del país
La obra asignada comprende la construcción del gasoducto de mayor diámetro de la Argentina (48 pulgadas) y un poliducto de 24 pulgadas, extendiéndose a lo largo de 527 kilómetros. Esta red estratégica vinculará operativamente a la localidad de Meseta Buena Esperanza (Neuquén) con la terminal marítima de Sierra Grande (Río Negro).
La obra forma parte esencial del megaproyecto argentino de exportación de gas natural licuado (LNG) desde la formación no convencional de Vaca Muerta. Este salto en capacidad instalada no solo robustece la matriz energética, sino que libera el camino logístico para proveer energía competitiva a los masivos desarrollos mineros metalíferos del país, indispensables para plantas de procesamiento de cobre, oro y litio en la cordillera.
MasTec: la historia de los hermanos Mas
La historia corporativa de los hermanos Jorge y José Mas está ligada al riesgo. Hijos de Jorge Mas Canosa, un exiliado cubano que comenzó desde abajo en Estados Unidos, heredaron la cultura del esfuerzo y el desarrollo empresarial. En 1984, Jorge se incorporó a la constructora Church and Tower, la cual más tarde se fusionaría con Burnup & Sims para dar nacimiento a MasTec, el gigante global de infraestructura que hoy factura miles de millones de dólares.
En 2018, los Mas rescataron el proyecto futbolístico de David Beckham para fundar el Inter Miami cuando la franquicia parecía destinada al fracaso. Su visión a largo plazo les permitió incorporar a Messi y consolidar un imperio deportivo que hoy extiende sus brazos inversores hacia la infraestructura pesada de Argentina, un mercado clave que define el mapa económico del Cono Sur.





