La dinámica de la minería en San Juan sumó un nuevo capítulo en el tablero operativo provincial. Este jueves se confirmó la suspensión del transporte de mineral desde el yacimiento aurífero Hualilán, ubicado en el departamento Ullum, hacia la planta de procesamiento de Casposo, situada en Calingasta. La decisión, ya notificada formalmente a las empresas contratistas de transporte, frena de manera provisoria el flujo de una de las iniciativas productivas más esperadas del año en la región.
Este circuito logístico formaba parte de una alianza estratégica implementada por la compañía Challenger Gold. A través de un acuerdo de procesamiento externo (toll milling), la firma buscaba acelerar los plazos de producción de oro líquido y barras doré, optimizando la infraestructura regional existente mientras continúa el plan de desarrollo integral de las instalaciones definitivas en Ullum.
Desafíos en logística y proyección minera
Fuentes del sector señalan que el parate está estrictamente vinculado a revisiones técnicas del material extraído y a reconfiguraciones en la cadena de suministros e infraestructura de transporte. Si bien la operación comercial directa había comenzado a consolidarse a fines de febrero con cargamentos diarios de roca metalífera, este freno técnico replantea el cronograma de entregas de corto plazo.
La provincia de San Juan, que lidera las expectativas de reactivación metalífera en Argentina gracias a proyectos de gran envergadura de oro, plata y las masivas proyecciones de cobre (como el reciente ingreso del megaproyecto Vicuña al RIGI), observa de cerca este proceso. Hualilán sigue constituyendo el eslabón central de la nueva era del oro sanjuanino, sustentado por un fuerte compre local y una inversión proyectada millonaria que busca dinamizar el empleo y los proveedores locales en las comunidades operativas. Las próximas mesas técnicas definirán la fecha exacta en que los camiones volverán a la ruta calingastina.





