El temporal de nieve que azota a la alta montaña expone una vez más los desafíos de conectividad en una de las rutas clave para el desarrollo comercial e industrial de la región. El Paso Internacional Cristo Redentor cumple diez días consecutivos cerrado, forzando al Gobierno de Mendoza a activar el protocolo de contención para el transporte pesado al superarse las 72 horas de interrupción en el corredor bioceánico.
De acuerdo con el último relevamiento oficial, existen 1.550 camiones varados en diferentes puntos estratégicos de la Ruta Nacional 7. El operativo de asistencia distribuye a los transportistas en etapas para evitar el colapso de la calzada superior. Mientras que en alta montaña permanecen 580 unidades (repartidas entre Uspallata, el Área de Control Integrado y estaciones de servicio), 70 se ubican en Red Mercosur y cerca de 900 se encuentran contenidas en paradores del llano, entre Eloy Guerrero y La Paz.
El impacto en la cadena de valor y el transporte internacional
Para el sector logístico y las industrias que dependen del comercio transandino —esencial para la salida de insumos hacia los puertos del Pacífico—, cada día de cierre representa un freno a la productividad. El protocolo vigente restringe el tránsito exclusivamente a vehículos de carga internacional, derivando a los camiones locales a las bases de sus empresas para liberar espacios operativos en los paradores.
Las proyecciones meteorológicas anticipan que las nevadas continuarán al menos hasta el 6 de agosto de 2026. Ante este panorama de incertidumbre, se coordinó un esquema de asistencia en el que participan la Policía de Mendoza, Gendarmería Nacional, Vialidad Nacional, Defensa Civil y el Ministerio de Salud local, garantizando servicios sanitarios, agua potable e higiene básica para los choferes.
Plan de contingencia y el retorno progresivo a la operatividad
Las autoridades advierten que la reapertura del paso no significará una normalización inmediata. Bajo el esquema de horario de invierno (que limita la circulación a una ventana de 12 horas diarias), el corredor opera habitualmente a una capacidad de 500 a 600 camiones por día. Por ende, se estiman entre 5 y 6 días de trabajo continuo para descongestionar la totalidad del tránsito acumulado.
Para ordenar este flujo, el gobierno mendocino instalará zonas de «pulmón» o contención sobre la Ruta Nacional 7:
- Acceso a la Refinería de Luján de Cuyo
- Cruce con la Ruta Provincial 84
Estos sectores albergarán tandas de 700 camiones en turnos de 5 a 6 horas para gestionar el despacho progresivo hacia la cordillera. Asimismo, Vialidad Nacional advirtió que los conductores enfrentarán condiciones extremas tras la apertura debido a la presencia de grandes paredones de nieve acumulada y la falta de banquinas en varios tramos calificados de alta peligrosidad.
Rutas alternativas en la Patagonia
La contingencia climática también afecta al sur del país. El Paso Pino Hachado en Neuquén, que había funcionado como alternativa temporal, debió cerrar nuevamente por la crudeza del clima. En la provincia patagónica, el único nexo transfronterizo habilitado actualmente es el Paso Hua Hum, conectando San Martín de los Andes con Panguipulli, Chile. Este escenario resalta la urgencia de seguir impulsando la inversión en infraestructura vial para garantizar la previsibilidad que los sectores productivos demandan.
Con información de Diario Río Negro & Infobae





