Desde Techint destacaron que la llegada del recurso constituye «un avance clave hacia la puesta en marcha de una infraestructura diseñada para abastecer de agua a las operaciones mineras del Distrito Norte», además de representar «un hito que refleja el trabajo conjunto de cientos de personas para transformar planificación, ingeniería y construcción en una realidad operativa». Asimismo, señalaron que «este paso forma parte del proceso de construcción y comisionamiento del proyecto, permitiendo continuar con la validación progresiva de distintos sistemas e interfaces de la infraestructura».
Detalles de una megaobra de US$ 1.000 millones
El proyecto, iniciado en marzo de 2023, representa una de las obras de desarrollo tecnológico más robustas del sector y demandó una inversión de US$ 1.000 millones. Durante su pico de construcción, movilizó a más de 7.000 trabajadores entre personal propio y contratistas, convirtiéndose en una de las mayores obras ejecutadas por la compañía en el país vecino.
La infraestructura contempla una planta desalinizadora mediante tecnología de ósmosis inversa sobre la costa del Pacífico (cerca de Tocopilla) con capacidad actual para producir hasta 840 litros por segundo de agua desalinizada. Desde allí, el sistema se compone de:
- Más de 160 kilómetros de tuberías de 48 pulgadas.
- Tres estaciones de bombeo de alta presión que elevan el agua desde el nivel del mar hasta superar los 3.000 metros de altitud en la cordillera.
- Cinco subestaciones eléctricas de 220 y 110 kV.
- Un gran reservorio de agua industrial con capacidad para 250.000 metros cúbicos.
- Un sistema de distribución de 25 kilómetros hacia las operaciones mineras de Codelco: Radomiro Tomic, Chuquicamata y Ministro Hales.
Un desafío de ingeniería extremo en Atacama
Atravesar el desierto de Atacama y vencer la gravedad para llevar el recurso a la alta montaña significó un desafío extremo. «Este es uno de los proyectos de mayor complejidad técnica y de los más importantes que Techint E&C ha desarrollado en sus más de 70 años en Chile, y ha requerido que cada uno de los colaboradores dé lo mejor», afirmó Marco Matranga, Sr. Project Manager de la obra.
Esta iniciativa se alinea con la estrategia global para disminuir la utilización de aguas continentales y reemplazarlas por agua de océano. La tendencia es vital para el mercado mundial: Chile aporta cerca del 25% de la oferta global de cobre (con una producción anual de 5,7 millones de toneladas), y la estatal Codelco explica el 20% de ese total. Con 24 plantas desalinizadoras en funcionamiento en ese país —donde el 80% del agua procesada va a la minería—, la inversión en grandes obras hídricas demuestra ser el único camino viable para blindar el desarrollo minero del futuro.





